Vía Sara Ahn
El fucsia es uno de esos colores que no suelen aparecer en las paletas que escojo para la decoración o para la ropa. Por eso, cuando una amiga me contó que iba a pintar una pared de su dormitorio de fucsia, mi primera reacción fue de desconfianza. Puede que sea un exceso de prudencia o cautela lo que me aleja de colores tan atrevidos. Entonces, me zambullí en la red persiguiendo inspiración y me encontré con maravillosos interiores (y un exterior) con el fucsia como protagonista. Lección del día: hay que ser valientes y no tener miedo a las apuestas arriesgadas.
Aquí os dejo con más revelaciones...
